El Ministerio de Asuntos de la Diáspora israelí ha publicado un análisis de diez «figuras influyentes destacadas en el ámbito antisemita y antisionista mundial»:
Dan Bilzerian (EE.UU.)
Greta Thunberg (Suecia)
Bassem Youssef (EE.UU.)
Candace Owen (EE.UU.)
Abd Elbari Atwan (Reino Unido)
Omar Suleima (EE.UU.)
Anastasia Maria Loupis (Dinamarca)
Nick Fuentes (EE.UU.)
Ian Carroll (Reino Unido)
Tucker Carlson (EE.UU.)
La activista climática sueca Greta Thunberg es la segunda antisemita más peligrosa del mundo, varios puestos por delante del nacionalista blanco Nick Fuentes, según este nuevo informe del Gobierno israelí.
El informe contiene un análisis de esas diez «figuras influyentes destacadas en el ámbito antisemita y antisionista mundial en 2025, seleccionadas en función tanto de la gravedad de sus acciones o declaraciones como del alcance de su influencia». Aunque otras organizaciones han elaborado clasificaciones similares de figuras influyentes antisemitas, esta parece ser la primera publicada por el Gobierno israelí.
Como prueba del antisemitismo de Thunberg, el Gobierno israelí señaló su uso de «términos como “genocidio”, “asedio” y “hambruna masiva” en referencia a las acciones de Israel en Gaza».
Muchas de estas opiniones se encuentran plenamente dentro de la corriente de opinión dominante en EE.UU. Una encuesta de Quinnipac realizada en agosto revelaba que la mitad de los votantes norteamericanos cree que Israel está cometiendo un genocidio. El 39 % de los judíos norteamericanoscree que Israel está cometiendo un genocidio, según una encuesta del Washington Post del pasado octubre. El Ministerio de Asuntos de la Diáspora de Israel, que elaboró el informe, ha considerado a Thunberg una amenaza más peligrosa que Fuentes, que llegó a afirmar que el judaísmo es incompatible con la civilización occidental y a pedir una «victoria aria total».
El sistema de clasificación del Gobierno israelí se basa en dos categorías. La primera es el nivel de influencia de la persona, que incluye indicadores como el número de seguidores en las redes sociales, las apariciones en canales de noticias y la percepción de su influencia sobre la opinión pública. En segundo lugar, a cada persona se le asigna una «puntuación de riesgo», una calificación basada en la frecuencia de publicaciones antisemitas o antiisraelíes, términos que a menudo se utilizan indistintamente a lo largo del informe.
La lista también incluye al cómico Bassem Youssef, crítico habitual de las acciones de Israel en Gaza, y al comentarista político conservador Tucker Carlson, quien parece obtener una puntuación bastante baja en la propia puntuación de riesgo del Gobierno israelí. El influencer Dan Bilzerian, el cual hadeclarado que quiere «matar israelíes», encabeza la lista.
En una sección aparte dedicada a los influencers norteamericanos, el informe del Gobierno israelí también señala a Ms. Rachel, una youtuber con casi 20 millones de suscriptores creadora de vídeos educativos para niños pequeños, como una de las supuestas antisemitas más influyentes. Entre las «fechorias» de Ms. Rachel se incluye la publicación de «contenido relacionado con la crisis humanitaria en Gaza, en el que se destacan los supuestos daños causados a civiles y niños, y se condenan las acciones militares israelíes». El informe también afirma que Ms. Rachel ha «promovido campañas de recaudación de fondos para ayudas de emergencia destinada a los niños de Gaza y otras zonas de conflicto».
Según el informe, los incidentes antisemitas se dispararon con frecuencia en relación con la acción militar israelí. En Australia, el tiroteo de Bondi Beach fue el único «repunte significativo del discurso antisemita observado durante 2025 que no está relacionado con Gaza». En los Estados Unidos, según el informe, se produjeron picos significativos en el discurso antisemita en X tras la ruptura del alto el fuego por parte de Israel en Gaza en marzo, los ataques militares conjuntos de los Estados Unidos e Israel en Irán en junio y los ataques aéreos israelíes en Doha en septiembre.
El informe afirma también que este «claro vínculo entre las acciones de Israel en Gaza, el Líbano y la región en general y los niveles de antisemitismo» no se debe a las acciones de Israel, sino más bien a las imágenes de guerra, las descripciones humanitarias y las campañas políticas.
Israel reconoce que se encuentra en medio de una crisis de relaciones públicas, que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, describe como el «octavo frente». Entre las armas elegidas en los siete frentes de Israel en Gaza, Cisjordania, Líbano, Irán, Yemen, Siria e Irak se cuentan artillería, misiles y vehículos blindados. Pero el octavo frente es distinto: durante una reunión celebrada el año pasado con personas influyentes en las redes sociales en Israel, Netanyahu afirmó que «las armas cambian con el tiempo» y que «las más importantes [hoy en día] son las redes sociales».
Con este fin, el informe apunta a las empresas de redes sociales que no han adoptado plenamente la definición de antisemitismo de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA), la cual, según los críticos, a menudo se invoca para tachar de antisemitismo las críticas a Israel y coartar el discurso pro-palestino. YouTube, Reddit y X son las que menos cumplen con la definición de la IHRA, según el informe.
Amichai Chikli, responsable del ministerio que publicó el informe, ha fraguado relaciones con partidos europeos de extrema derecha con vínculos históricos con simpatizantes nazis, lo que llevó a varias organizaciones judías y a expertos en antisemitismo a boicotear una conferencia organizada por Chikli el pasado mes de marzo.
La Universidad de Tel Aviv publicó esta semana un informe independiente sobre antisemitismo, con motivo del Día del Recuerdo del Holocausto, en el que se criticaba duramente el enfoque del Gobierno israelí respecto a este tema. El informe de la Universidad de Tel Aviv afirmaba que «los políticos y los medios de comunicación israelíes han ampliado continuamente, especialmente en los últimos meses, el alcance de lo que se considera antisemitismo, a veces de forma absurda o precipitada». Su informe llegaba incluso a pedir la abolición del Ministerio de Asuntos de la Diáspora por ser, en ocasiones, una «vergüenza».
Nick Cleveland-Stout es investigador asociado del programa «Democratización de la política exterior» del Instituto Quincy. Como becario Fulbright en la Universidad Federal de Santa Catarina, ha investigado las relaciones entre los Estados Unidos y Brasil.